Una tarde para la historia

Gradona

Durante toda la semana solo se habló de una cosa en Santander. Remontada. Así fue. El Racing solventó una papeleta que se le había puesto muy complicada venciendo por cuatro goles a cero a un Villanovense que durante muchos minutos tuvo la clasificación en sus manos. Beobide, Julen Castañeda, Abdón y Santi Jara fueron los goleadores en una tarde que reunió a más de 18000 personas en el Sardinero.

Desde el minuto uno se notó el rugir del estadio, consciente de lo que el equipo se jugaba. La duda en la medular se solventó con Jagoba Beobide y Borja Granero, mientras que Héber también fue titular tras su lresión de la semana.El Racing comenzó apretando a un Villanovense que esperaba bien armado en su campo, para cazar alguna contra. El estadio explotó a mediados de la primera parte, donde Jagoba golpeó un rechace, que tras un rebote y un golpe en el larguero traspasó la linea. El Racing se metió y de que manera en el partido, que llegó asi al descanso.

Nada más salir llegó el susto más grande para el Racing en un gol anulado por fuera de juego al conjunto visitante. A partir de ahi llegaron unos minutos donde los lobos se sintieron muy cómodos, hasta que pasados los 70 minutos llegó un desequilibrio defensivo . Julen se metió al area y la pego con el alma. Se podría decir que Wilfred se apartó, por que el disparo era duro pero se venció anes de tiempo. El Racing empataba la eliminatoria y la remontada empezaba a ser un hecho.

Tres minutos mas tarde un balón de fantasía de Santi Jara tuvo un remate a la altura del centro de Abdón, que puso el tercer gol y en ese momento se caía el estadio. El remate llegó tres minutos mas tarde, cuando en una contra Santi Jara hizo una preciosa definición para hacer el cuarto gol. Un toque de billar sensacional que llevaba la tranquilidad a la grada.

El Racing ha sabido sobreponerse a un gran rival, y a una situación crítica como es levvantar un 2-0 en unos playoffs. El último rival del Racing será el filial del Fútbol Club Barcelona, con la  ida en el Sardinero y la vuelta en el Miniestadi.